Movistar Plus ha dado a conocer su nuevo proyecto titulado ‘Iruña 97’, cuya filmación se iniciará el próximo 7 de julio en Pamplona, extendiéndose durante 15 semanas en las localidades de Vizcaya y Pamplona. Esta serie es una producción de Buendía Estudios Bizkaia, en colaboración con Movistar Plus, y surge de una idea original del guionista Natxo López, conocido por obras como ‘Perdida’ y ‘Entrevías’. La escritura del guion ha sido realizada junto a Marina Parés y David Pérez Sañudo, este último también encargado de la dirección.
Ambientada en el año 1997, la serie se presenta como un thriller lleno de acción. La trama gira en torno a la investigación criminal liderada por Amaia, una joven policía municipal interpretada por Clara Galle, acompañada por Julio, un inspector de Policía Nacional encarnado por Álvaro Cervantes. Ambos personajes se ven inmersos en las festividades de San Fermín mientras intentan resolver un caso que resulta ser más complicado de lo que inicialmente esperaban.
Una historia de dos mundos enfrentados
La narrativa muestra cómo Amaia y Julio representan a dos Pamplonas diferentes, pero deben unir fuerzas para desentrañar un misterio que los llevará a confrontar sus propias diferencias. Junto a ellos, el elenco cuenta con la participación de actores destacados como Pablo Gómez-Pando, Karra Elejalde, María Pujalte, Patxi Freytez, Josu Iriarte, Josean Bengoetxea, Itsaso Arana, Fernando Albizu, Ainhoa Santamaría, Miriam Rubio y Paula Usero.
"Sanfermines 1997. Un cadáver sin identificar aparece a los pies de las murallas". Así comienza la intriga: las autoridades consideran el hallazgo como un accidente típico durante las fiestas; sin embargo, Amaia sospecha que se trata de un asesinato. Ignorando las órdenes de sus superiores, involucrará a Julio, quien acaba de regresar a Pamplona. A pesar de sus diferencias –ella es euskaldún y él proviene de una familia acomodada– ambos deberán colaborar para resolver un caso que se complicará más allá de lo previsto.
Un contexto social complejo
La historia se desarrolla en una ciudad marcada por tensiones sociales y políticas. Durante esos años, la euforia festiva choca con la sombra del terrorismo, especialmente tras el secuestro de Miguel Ángel Blanco, un evento que dejó huella en la sociedad española.